
Las métricas de recruiting se centran en contrataciones. Lo que destruye en silencio la capacidad de recruiting a largo plazo es el ghosting al silver-medalist. El candidato fuerte que llegó #2 hoy es ideal para el puesto que abrirás en seis meses — pero solo si te recuerda con cariño.
Las cadenas de engagement hacen del 'silver medalist nurture' una cosa automatizada y sistemática. Los finalistas pasados reciben outreach periódico y relevante por puesto. Se abre nueva requisición — los mejores alumni se hacen surface y se les llega en menos de 24 horas.
Tres meses después de un rechazo: una nota personalizada con feedback (si procede) y un opt-in de 'te mantenemos al tanto'. Seis meses: un post de blog relevante o update del sector, sin pitch. Doce meses: 'acaba de abrirse un puesto que encaja con tu perfil' — pitch.
Los números de nuestra cohorte de cliente: el 62 % de los hires senior ahora vienen de pipelines pasados (silver medalists). El coste de sourcing en esos puestos cae un 40 %. El time-to-fill en puestos de backfill cae un 30 % porque el pipeline ya está warm.

